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14 diciembre, 2010

Un buen consejo

http://amazings.es/2010/12/13/un-buen-consejo/Un buen consejo: "


No digas que tienes miedo de confiar en tu mente porque sabes poco. ¿Estás más seguro abdicando ante los místicos y descartando lo poco que sabes?

Vive y actúa dentro de los límites de tu conocimiento, y continúa aprendiendo hasta el fin de tus días.

Redime tu mente de la casa de empeños de la autoridad. Acepta la verdad de que no lo sabes todo, pero que convertirte en un zombi no te dará omnisciencia, que tu mente es falible, pero abandonarla no te dará infalibilidad, que un error al que hayas llegado tú mismo es más seguro que diez verdades aceptadas por la fe, porque el primero te deja con los medios para corregirlo, pero las segundas destruyen tu capacidad para distinguir la verdad del error.


Ayn Rand



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10 diciembre, 2010

El Estagirita Escéptico: Celebribobos

El Estagirita Escéptico: Celebribobos: "
0: Introito.

No contaré nada nuevo, es lo que tiene estar en una columna en un sitio tan lleno de ciencia y de sapiencia. A lo más gritaré desde más alto y con más mala hostia. Pero había prometido hace más de medio año comenzar de una vez mis colaboraciones con Amazings y entre unas cosas y otras no me había estrenado aún. Sirva esto como saludo, y de paso pido perdón a las buenas gentes que se lo vienen currando por no haberme puesto a trabajar antes (menos mal que con ochenta colaboradores, un estagirita como yo ni abulta mucho ni su ausencia se nota).

1: Comencemos haciendo amigos.

El otro día le ví a Iker Jiménez pontificar sobre la mafia de la ciencia (lo contábais por aquí) porque esta vez no consiguió engañar -digo, convencer- a ningún “científico” para ir a hacerle el coro a su chiringuito en la tele. Lo mismo hasta los científicos españoles se van dando cuenta del pelaje de esta celebridad del periodismo de investigación tan coreada por las asociaciones corporativas de lo suyo y hasta por asociaciones criminológicas -¿criminales? No, no es eso, sólo ignorantes- o por universidades privadas y públicas que le dan casa y comida, y hasta homenaje.

Recuerdo hace unos años que a mí me llamaron al trabajo para caer en una alerta ovni que montó en la radio, y la cosa la vendían como “un programa sobre astronomía para la SER”. No coló, claro. Y eso le enfadó, por lo que se ve: año a año los periodistas de la SER que comparten conmigo parte de la Ruta Quetzal BBVA, que suelen llevar el encarguito de meter una colaboración en el Tercer Milenio, se encuentran con que en cuanto mencionan a un astrónomo que acompaña a los expedicionarios y que podría hablar de cosas del cielo y de la tierra, los responsables de ese espacio de información de misterios inconmensurables sueltan unos cuantos improperios y dicen que el tal Armentia está vetado. Y que si de paso se cae por un terraplén, mejor, digo yo.

Pelillos a la mar: comprenderán que tengo tantas ganas de aparecer con la pareja Jiménez y Porter como de concelebrar misa de corpus con Rouco Varela (bueno, lo segundo me pone más, porque van divinas con sus ropajes… pero esto es otra historia).

Lo gracioso es que en la foto de la noticia de Amazings.es, donde se recogía el vídeo de la Magonia de Luis Alfonso Gámez, se volvía a ver al periodista con cuatro pulseritas de esas con holograma. Que es como decir públicamente: qué bobo soy, pero qué equilibrio me viene de las resonancias holográficas del Universo Mundo.

Este verano hemos visto muchos celebribobos con pulseritas, porque los timadores estos no solo vendieron cientos de miles de pulseras que no sirven para lo que dicen (algo tan fraudulento que “sólo” cuesta unos pocos miles de euros a decir de las autoridades que nos deberían de proteger de estas estafas), sino que además regalaban a los celebribobos televisivos varias, para que las lucieran. Lo habian hecho antes con los deportistas, que es la forma de introducir productos. Antes le llamaban publicidad encubierta y te encontrabas en la farmacia de guardia el rosario de productos que pagaban por ese posicionamiento, y etcétera. Ahora lo que se lleva es ser celebribobo.

Puedes llegar además a ser ministra de salud, independientemente de que se te vea con una pulserita de chichinabo holográfico. O heredero de la corona con un parche de titanio de ineficacia probada. De paso, las televisiones colocarán adecuadamente la noticia, por aquello de que los publirreportajes son lo que son.

¿Cuántas cadenas de radio conocen en las que “expertos” como Ramiro Calle, ese personaje populachero que decía “pouerpón” para vender cursos de Office, colocaba unos electroestimuladores transdérmicos en los cuales hasta se metían ondas orgónicas? Orgónicas, se lo juro. Y los celebribobos de turno, periodistas de pro llevando esos programas de radio, pasaban como de rositas, porque la publi es la pela, y la pela es la razón de ser de las radios privadas. Lo malo es cuando en las públicas cuelan imbecilidades del mismo pelaje.

2. Buenas y malas prácticas

Por eso resulta tan alucinante la forma en que aceptamos que estos famosos (“celebrities”) se conviertan en público estandarte de los timos o las modas más estúpidas. Con lo que tienen, y los sociólogos nos lo repiten una y otra vez, de modelos de conducta, de transmisión de valores. Si las niñas ya no quieren ser princesas, prefieren ser Belén Esteban y demás, cuando estas gentes llevan sus pulseras, o dicen sus estupideces pseudocientíficas o anticientíficas, estamos transmitiendo lo peor que podemos hacer.

Hace unos años, los británicos de “Sense about Science” lanzaron una campaña llamada “Celebrities & Science”, dando a conocer las enormes estupideces que públicamente pueden decir los famosos, pero también aquellas veces en que su apoyo a la ciencia es notorio y conviene agradecérselo.

Desde ARP Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico, hemos ido siguiendo también con esta idea, reconociendo con los Premios Mario Bohoslavsky la labor de quienes favorecen a la ciencia y al pensamiento crítico. En las publicaciones, claro, tambén hemos recogido las andancas de los celebribobos de turno, qué menos. Veía hace unos días una campaña estupenda en EEUU en la que famosos del pop, del cine o del deporte, se colocaban junto a desconocidísimos científicos para promocionar la investigación. Desde hace tiempo Geoffrey Beene tiene lo de su Rock Stars of Science, con la investigación contra el cáncer.

¿Imaginan algo así por aquí? Parece difícil: cierto que algunas celebridades españolas se suman a causas solidarias, y hemos visto a deportistas y cantantes apoyar muy adecuadamente la lucha contra el cáncer, o los objetivos del milenio…

Pero a menudo les vemos también abanderando estupideces. Convendría tener un Observatorio para que no queden impunes estas celebribobadas. Como la que ha montado en los últimos meses Miguel Papito Bosé, con su promoción de las chorradas ayurvédicas con su último disco, titulado para más inri “Cardio”. ¿Que no han oído hablar de las maravillas de la dieta ayurvédica de Bosé? Pues qué suerte tienen, deben estar en otro mundo (un ejemplo, en AOL Música).

Otras celebribobas como Thalia o Paulina Rubio le han seguido con sus agüitas y demás. Si uno se pasa por el Skeptic’s Dictionary o por QuackWatch, puede descubrir que la medicina ayurvédica tiene de medicina lo que la homeopatía de conocimiento de la química moderna. Que esté promocionada en EEUU además por sujetos de relumbrón como el concienciocuántico Deepak Chopra ya podría ponernos sobre aviso (aunque de esos físicos lanzaremos otro día desde la columna algunos alaridos más en concreto).

Por supuesto, por más que sea milenaria, la creencia de los equilibrios de Pitta y Kapha y los alimentos naturales no consiguieron que la mortalidad de India fuera menor que la de otros países, al menos hasta la introducción de la poco apasionante -pero efectiva- medicina occidental. La moda ayurvédica por ingredientes naturales recolectados de los campos ha llevado a más de uno a acabar con envenenamientos por metales pesados, cosa de recoger plantas al borde de la carretera. Pero lo más importante es que, como muchas otras modas, no se basa en nada que esté comprobado, más allá de las obviedades dietarias de no pegarse atracones de cosas grasas por más que te lo pida el cuerpo.

Bosé es el ejemplo perfecto de celebribobo, porque desde su promoción en primavera, lo ayurvédico se ha ido poniendo de moda y más de una carta he recibido sobre las bondades de estas dietas.

Y 3: fin por el momento.

No digo yo que podamos librarnos del efecto del famoso, ni de la publicidad encubierta. Pero sí avisar en voz alta que uno, por ser una celebridad en lo suyo, sea el deporte, el arte, la política o la tomadura de pelo (digo, el periodismo de investigación) no está libre de ser un celebribobo. Convendría, para terminar, recordar que también hay bobos anónimos, tontos útiles y enterados varios. Yo, como estoy aquí arriba en la columna, prefiero no hacer autocrítica (todavía). Pero sé que no soy mejor que otros, no crean. Y les quiero. A todos. Hey.
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09 diciembre, 2010

Membrácidos: Una orgía de formas

Membrácidos: Una orgía de formas: "
Los membrácidos son una familia de chinches homópteras (chinches cuyas alas se disponen formando un tejado sobre el abdomen entre las que se incluyen las cigarras y los pulgones) fundamentalmente tropicales de las que se han descrito unas 3200 especies. Son fácilmente reconocibles por las enormes proyecciones que sobresalen de la parte superior de su primer segmento torácico y se prolongan hacia atrás, adquiriendo a menudo las formas más extravagantes, lo que las convierte, con el permiso de los escarabajos con cuernos, en los insectos más extraños y espectaculares del mundo.


Membracidos | Montaje de fotografías de Patrick Landmann.

Para todos los gustos. Cuernos, espinas, protuberancias o asas son algunas de las extrañas formas que adoptan las proyecciones del pronoto (parte superior del primer segmento torácico) de los membrácidos.

Viven sobre los árboles alimentándose de su savia y por ello se les denomina vulgarmente «chinches saltadoras de los árboles» o «chinches arbóreas» (treehopper en inglés). En Europa se pueden encontrar dos especies, Centrotus cornutus y Gargara genistae, que no son tan «barrocas» como sus parientes tropicales.

Desde el punto de vista evolutivo, puede decirse que son unos insectos recién llegados. Los fósiles más antiguos de este grupo se han encontrado en el ámbar mioceno de la República Dominicana, por lo que se cree que aparecieron hace unos 40 millones de años.


Fósil de membrácido en el ámbar del Mioceno de la República Dominicana.

Debido a su pequeño tamaño, nunca superior al centímetro, son un grupo relativamente poco estudiado. Hay especies que forman grupos y, del mismo modo que los pulgones, cuando se alimentan de savia excretan un líquido azucarado que es muy apreciado por las hormigas, con las que han establecido una relación mutualista. A cambio de protección frente a los depredadores, los membrácidos proporcionan a las hormigas una nutritiva fuente de alimento. Las plantas sobre las que viven también se benefician indirectamente de esta relación, ya que las hormigas mantienen a raya a los animales herbívoros.

En cuanto a la función de los adornos torácicos, se han propuesto diversas hipótesis. Hay especies, como las del género Anchistrotus, en las que se pueden desprender con facilidad, con lo que se ha sugerido una función defensiva. Hay otras en las que son tan enormes y extravagantes que se había especulado que servían para atraer a la hembras (los reclamos sexuales siempre dan lugar a estructuras exageradas por la presión selectiva de las hembras, que son muy «exigentes» a la hora de escoger a los machos más «bien dotados»), aunque esta función queda descartada porque las hembras tienen incluso adornos más grandes y desarrollados. Otras funciones que se les ha asignado son la de un órgano sensorial o la de propagación y detección de feromonas.

En algunas especies, también se cree que cumple una función mimética, como ocurre con Cyphonia clavata o Heteronotus maculatus, cuyos adornos vistos desde arriba (tal ycomo lo haría un pájaro) recuerdan a una hormiga con las mandíbulas abiertas, y en otras, como Umbonia crassicornis, que asemeja la espina de una planta, parece desempeñar una función críptica (de camuflaje).


Fotografía de | JTRau.

Izquierda: Cyphonia clavata, un membrácido de Venezuela que es chinche por delante y hormiga por detrás. Ésta es una de las varias especies en las que unas elaboradas extensiones traseras imitan a una hormiga con las mandíbulas abiertas. Las alas transparentes contribuyen a dar un mayor realismo al engaño.

Derecha: Umbonia crassicornis, la «chinche espina», que habita en el sur de Estados Unidos y Centroamérica. Además de su espinoso aspecto, también tiene mal sabor.

También hay especies aposemáticas, como Membracis foliata, cuya coloración blanca y negra sirve de aviso de su mal sabor, la anteriormente citada U. crassicornis y Platycottis vittata. Este membrácido también es curioso porque puede aparecer en varias formas dependiendo del sexo, la época del año, el lugar de distribución y su grado de madurez. La presencia o ausencia de un cuerno frontal, unida a un patrón cambiante de colores, hizo que se describiera hasta como cuatro especies diferentes.


Fotografía de | George Grall.

Izquierda: Membracis foliata, un membrácido aposemático.

Derecha: Ninfas y adulto de Platycottis vittata. La coloración blanca, negra y roja de las ninfas anuncia que no son precisamente un manjar apetitoso.

Referencias


Diversity in the New World Membracidae. Thomas K. Wood. 1993. Ann. Rev. Entomol. 38. pp. 409-435.

Membracidae: Wonder of terrestrial biodiversity. Patrick Landmann.

Evolution of the insects. David Grimaldi y Michael S. Engel. Cambridge University Press, 2005.

The New Encyclopedia of Insects and their Allies. Christopher O’Toole. Oxford University Press, 2002.
"http://amazings.es/2010/12/09/membracidos-una-orgia-de-formas/

07 diciembre, 2010

Todas las galaxias conocidas en un video 3D

Todas las galaxias conocidas en un video 3D: "


Como ya dejé entrever en alguna otra ocasión, soy un seguidor incondicional de la web de NASA Goddard Space Flight Center, una plataforma bien actualizada que siempre ofrece noticias de interés. En esta ocasión, han editado este video que resume en apenas 90 segundos todas las galaxias que conocemos hasta el momento. Para realizarlo se han utilizado imágenes y recursos de multitud de fuentes incluyendo, cómo no podía ser de otro modo, el Telescopio Espacial Hubble.

Pinche aquí para ver el vídeo
"http://amazings.es/2010/12/07/todas-las-galaxias-conocidas-en-un-video-3d

30 noviembre, 2010

¿Y si mezclamos todos los elementos de la tabla periódica?

¿Y si mezclamos todos los elementos de la tabla periódica?: "



Imaginad que por alguna extraña razón, metemos en un acelerador de partículas átomos de todos los elementos de la tabla periódica y los hiciéramos impactar simultáneamente entre si. ¿Qué sucedería? ¿Formarían un elemento Frankenstein? En Popular Science, Bjorn Carey se encarga de dar una respuesta al asunto.


Hacer chocar entre si todos los átomos a una velocidad del 99.999% de la velocidad de la luz (la máxima velocidad que alcanzan las partículas en el LHC) podría hacer que algunos núcleos se fusionasen pero no formarían ningún elemento “monstruoso”. Más probablemente se unirían en un plasma de quark-gluones, la materia teórica que existió justo antes de que se formase el universo. Suponiendo que contásemos con 118 LHCs para accelerar cada uno de los elementos, el plasma resultante solo duraría una fracción de segundo, tras lo cual se degradaría.


Y ahora hagamos la prueba desde otro enfoque. Imaginad que tomamos un trozo pulverizado de cada elemento (incluyendo unas “nubecitas” de los gaseosos) y los introducimos en un contenedor sellado para ver que sucede. La respuesta la da John Stanton, director del Instituto de Química Teórica de la Universidad de Texas.


“El oxígeno reaccionaría con el litio o con el sodio y ardería, elevando la temperatura del contenedor desencadenando un infierno. El grafito de carbono en polvo también ardería, Existen aproximadamente 25 elementos radioactivos, los cuales harían del “guiso” al fuego algo un poquito peligroso. Que el plutonio arda es una cosa muy mala. Inhalar material radioactivo puede provocar la muerte de forma rápida”.


Cuando las cosas se calmasen, añade Stanton, el resultado sería bastante aburrido. El carbono y el oxígeno se mezclarían formando monóxido y dióxido de carbono. El nitrógeno es muy estable y permanecerá inalterado. Los gases nobles no reaccionarían, y eso mismo sucedería con unos cuantos metales como el oro y el platino, que se encuentran principalmente en sus formas puras. Los elementos que reaccionasen formarían sales y óxidos. “La termodinámica ganaría de nuevo ya que las cosas siempre terminan alcanzando el equilibrio, y en este caso eso sería una mezcla de elementos comunes y estables”.


A lo mejor nunca os habíais planteado una cosa tan rara, pero siempre hay alguien ahí afuera con cuestiones curiosas en las que nadie más parece pensar ;-)


Vía Neatorama

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29 noviembre, 2010

Vida en el infierno (colaboración con Amazings)

Vida en el infierno (colaboración con Amazings): "
Estimados: dejo una introducción y enlace a la segunda colaboración que realizo para Amazings.es, un blog que espero conozcan o exploren: artículo a artículo hay tanta calidad y temas interesantes por descubrir, que no hay desperdicio.

El planeta, está lleno de lugares que aparentan no tener ningún rastro de vida, sitios que parecen estar diseñados para sufrir, o vivir una breve (o extensa) agonía para la mayoría abrumadora de los mortales. Me refiero a lugares que no presentan síntomas vitales a simple vista, e incluso, hasta para expertos científicos es difícil encontrarla. Y sin embargo, la vida en sus formas más extremas, está presente.

Uno de éstos lugares se ilustra con el río Tinto, al sur de España. El río posee una coloración roja por su pH o elevadísima acidez. A simple vista se ve muy poco atractivo para extraer agua y montar un acuario en el living de casa. Y las pruebas científicas confirman la pobreza futura de nuestro acuario: escasez de oxígeno, alto contenido en metales pesados, y sumado, pésimas condiciones para la vida. Sin embargo, en el río Tinto la hay, en formas microoscópicas, incluyendo hongos y algas. (Continuar leyendo en Amazings)

Imagen Big Max Power




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26 noviembre, 2010

Fotografiar la ISS

Fotografiar la ISS: "

Si alguna vez, poco después de la puesta de Sol, has visto un objeto muy brillante cruzar el cielo, es posible que se tratara de la Estación Espacial Internacional. La ISS es, después del Sol y la Luna,  el objeto más brillante que se puede ver en el cielo, pudiendo superar en magnitud al planeta Venus si se dan las condiciones adecuadas.


ISS | Fuente


La ISS orbita la Tierra a una altura de unos 350 km y, dado que su lado mayor ronda los 109 metros, en el mejor de los casos distiende un ángulo de 64 segundos de arco, un tamaño bastante pequeño (de hecho, equivale al diámetro de una moneda de euro situada a 82 m de distancia) pero suficiente para resolverlo con un telescopio de aficionado. Aquí podemos ver una comparación entre el tamaño de Júpiter y la ISS con los mismos aumentos.


No es fácil fotografiar un objeto tan pequeño y que, además, se mueve a 7 km/s, pero con paciencia se pueden conseguir imágenes interesantes.  Lo primero que necesitamos saber es cuándo va a pasar la Estación Espacial Internacional por nuestra ciudad, hay varias páginas en Internet que ofrecen estos datos, mis favoritas son Heavens Above y CalSky.


En Heavens Above introducimos nuestras coordenadas geográficas y la página nos ofrece los próximos pasos de la ISS,  En la sección “Satellites” de la página principal seleccionamos “10 day predictions for: ISS”, en la primera columna vemos la fecha del paso, la siguiente columna muestra la magnitud visual, a continuación vemos la hora de inicio del paso (cuando se encuentra a una altura del diez grados sobre el horizonte), la altura máxima y cuando deja de ser visible. La página indica la altura y el punto cardinal hacia dónde tenemos que mirar a cada hora.



Como el paso es muy preciso conviene tener bien sincronizado el reloj. Un GPS ofrece la hora exacta, también se puede utilizar la hora de la señal de teletexto o las señales horarias de RNE.


Para hacer la foto necesitaremos obviamente una cámara (preferentemente una réflex digital), una lente de Barlow y un telescopio. La lente de Barlow se sitúa entre el telescopio y la cámara y permite aumentar la distancia focal del telescopio y, por tanto, el objeto que fotografiemos aparecerá aumentado de tamaño.



Es fundamental que el telescopio disponga de un sistema que permita bloquear el enfoque. En los telescopios catadióptricos es habitual que el espejo se desplace ligeramente al mover el tubo, algunos disponen de bloqueo del espejo pero este elemento no está siempre presente. Una opción ideal son los telescopios refractores.



Hay que enfocar la cámara de antemano, antes de que aparezca la ISS. Lo mejor es utilizar algún planeta o estrella que sea visible. Si no hay ninguno a la vista también se puede realizar el enfoque utilizando un objeto lo más lejano posible en el horizonte.


Los parámetros de la imagen dependerán mucho de la configuración utilizada como orientación puede utilizarse una velocidad de disparo de 1/500 a ISO 1600, pero la práctica nos aconsejará los más adecuados.


Aunque algunos aficionados han desarrollado sistemas de guiado automático, lo más habitual es mover el telescopio manualmente mientras se sigue a la ISS. Con el buscador del telescopio seguimos a la Estación Espacial accionando el disparador de la cámara cuando la tengamos a tiro. Un cable disparador facilita bastante el trabajo, pero no es indispensable.


La turbulencia atmosférica, es decir, la diferencia de temperatura entre distintas capas de aire, provoca que las imágenes aparezcan distorsionadas. No sé puede hacer mucho contra esto, algunas noches hay unas condiciones de estabilidad atmosférica excelentes y conviene aprovecharlas. A veces la ISS produce un destello cuando los paneles solares reflejan la luz del Sol.



La página CalSky ofrece datos adicionales muy interesantes: los tránsitos de la ISS por delante del disco solar o de la Luna. En un mapa de Google Maps podemos ver la banda de visibilidad desde donde se puede observar el paso de la ISS por delante del Sol o la Luna. Para hacer este tipo de fotografías hay que disponer de una cámara muy rápida, la ISS tarda apenas unas décimas de segundo en cruzar el Sol.



Fotografiar la ISS delante del Sol o la Luna es complicado, pero se pueden conseguir resultados interesantes incluso con telescopios pequeños. Thierry Legault, maestro indiscutible entre los cazadores de satélites, ha conseguido algunas imágenes sorprendentes, como demuestra esta fotografía realizada cerca de Madrid el pasado mes de mayo. En ella se ve el paso del transbordador espacial Atlantis junto a la Estación Espacial delante del disco solar.


La ISS y el transbordador Atlantis delante del Sol. | Foto utilizada con permiso del autor | © Thierry Legault


El astronauta japonés Soichi Noguchi se ha hecho famoso por colgar en su Twitter imágenes de la Tierra desde la Estación Espacial Internacional, ahora ya sabes cómo devolverle la jugada. ¡Buena captura!

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24 noviembre, 2010

El extraño caso del asesino que leía libros de física nuclear

El extraño caso del asesino que leía libros de física nuclear: "

Pronunciar palabras como radiación o radiactividad infunde terror en la mayoría de las personas con una escasa preparación científica. El miedo cerval ante lo desconocido, ante la amenaza invisible que nos puede llegar a afectar sin que seamos plenamente conscientes de ella, se encuentra arraigado en lo más profundo de nuestras emociones humanas. Imágenes como las de los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki durante la Segunda Guerra Mundial o las de  accidentes en centrales nucleares  como Three Mile IslandChernóbil forman parte de la iconografía asociada para siempre a la energía nuclear.


De hecho, en los últimos 15 años, la International Atomic Energy Agency ha confirmado más de 1100 incidentes relacionados con el tráfico ilícito de materiales radiactivos. De ellos, casi 300 tenían que ver con la posesión no autorizada y/o estaban dedicados a actividades criminales, de una u otra forma.


Alexander Litvinenko | Fuente


Se cumple estos días el cuarto aniversario de la muerte de Alexandr Litvinenko, el exagente ruso que saltó a las páginas de todos los grandes diarios en noviembre de 2006. Litvinenko había nacido en la ciudad rusa de Voronezh 43 años atrás. Su trabajo estaba relacionado con la investigación del crimen organizado, con la mafia rusa. No cabe duda, a la vista de lo que posteriormente le sucedería, que se granjeó a buen seguro no pocos enemigos.


Se piensa que Litvinenko estaba relacionado con la muerte de la periodista Anna Politkóvskaya, asesinada en octubre de 2006. Politkóvskaya era conocida por sus críticas con la postura del Kremlin en relación con la guerra en Chechnya.


Perseguido en su país de origen por sus opiniones y declaraciones contra agentes del FSB (Federal Security Service) en relación con su presunta implicación en el entrenamiento del número 2 de Al-Qaeda, Ayman Al-Zawahiri durante los años previos a los ataques del 11-S y también por la publicación de un polémico libro, acabaría solicitando asilo político en el reino Unido en el año 2000.


El 1 de noviembre de 2006, Alexandr Litvinenko se reunió en el Pine Bar del hotel Millennium, en Londres, con varias personas. Pidió un té, acercó la taza a sus labios y sorbió un trago, solamente uno. Acababa de firmar su sentencia de muerte. A partir de aquel mismo momento, experimentaría una agonía que se prolongaría durante tres interminables semanas. Falleció en un hospital londinense el 23 de noviembre de 2006.


A los 14 días de su ingreso, los médicos que le atendían aún estaban convencidos de que sufría los efectos de un extraño virus estomacal. Se barajaron varias hipótesis. Entre ellas, la de que se trataba de un envenenamiento con talio. El isótopo 201 del talio, administrado en grandes cantidades, resulta tóxico, incluso en su estado no radiactivo (es empleado en medicina como trazador radiactivo en el estudio del miocardio). Unas pocas horas previas al fallecimiento de Litvinenko, una radiografía reveló la presencia de tres objetos con forma circular en su estómago. Probablemente se trataba de cápsulas de “azul de Prusia“, el tratamiento que se le había administrado contra el envenenamiento por talio. Los médicos le habían dado un 50% de posibilidades de sobrevivir al cabo de 3-4 semanas después del envenenamiento.


Tras su muerte y posterior autopsia se reveló que la sustancia asesina era casi con total probabilidad el isótopo 210 del polonio, uno de los elementos radiactivos descubiertos por Pierre y Marie Curie. La investigación policial halló rastros de polonio-210 en la casa de Litvinenko, en Muswell Hill; también en el hotel Millennium de Grosvenor Square donde había ingerido el veneno en la taza de té y en un restaurante de sushi en el que se había reunido con el controvertido abogado italiano Mario Scaramella.


Imagen | Fuente


Derek Conlon, el pianista del bar donde fue envenenado Litvinenko, bebió de la misma taza tan sólo una hora más tarde. Incluso después de pasar por el lavavajillas, la taza contenía restos suficientes de polonio-210 como para que Conlon recibiera la tercera dosis más importante de todas los individuos que fueron expuestos, hasta 1500, y de los cuales 17 resultaron contaminados. Fueron necesarias más de 400 personas para seguir el rastro dejado por la sustancia radiactiva que terminaría acabando con la vida de Alexandr Litvinenko.


La radiactividad es el fenómeno por el que los núcleos atómicos se desintegran, emitiendo otras partículas o simplemente radiación. Si estas emisiones tienen la energía suficiente como para extraer los electrones de los átomos con los que se encuentren en su camino, entonces reciben el nombre de radiaciones ionizantes. Aunque existen varias clases diferentes de radiaciones ionizantes, las tres más comunes reciben el nombre de partículas alfa, rayos beta y radiación gamma. La primera consiste en núcleos atómicos del elemento helio (formados por dos protones y dos neutrones), la segunda corresponde a electrones ( o sus antipartículas, los positrones) propiamente dichos y la tercera son fotones de alta frecuencia (mayor que la correspondiente a los rayos X). Distintos núcleos de elementos radiactivos emiten distintas clases de radiaciones ionizantes.


En concreto, el polonio-210 (el 210 hace alusión al número total de protones y neutrones presentes en el núcleo atómico) es un emisor de partículas alfa (aunque también puede emitir débilmente radiación gamma). Se puede encontrar polonio-210 en el humo de los cigarrillos, en el agua potable y en los alimentos (tranquilos, únicamente en cantidades ínfimas), así como subproducto de la desintegración del radón gaseoso.


Todas las radiaciones ionizantes pueden caracterizarse por su poder característico de penetración. Así, las partículas alfa son tan pesadas que tan sólo son capaces de atravesar a duras penas una hoja de papel antes de ser detenidas. Los electrones de los rayos beta, al ser mucho más ligeros, pueden atravesar el papel, pero son detenidos por una fina lámina de metal. En cambio, la radiación gamma no tiene muchas dificultades para atravesar varios centímetros de hormigón.


Imagen | Fuente


¿Qué consecuencias tienen las afirmaciones del párrafo anterior con respecto al veneno que le fue suministrado a Litvinenko? Pues sencillamente que, al igual que todos los demás emisores de partículas alfa, el polonio-210 se muestra prácticamente inofensivo para un cuerpo humano cuando éste es expuesto a una fuente radiactiva externa, siendo la propia piel la que hace de barrera infranqueable.


Por el contrario, los efectos resultan aterradores cuando el polonio es ingerido o inhalado y opera desde el interior del cuerpo humano, donde puede afectar de forma indiscriminada a las células de órganos vitales como los pulmones, hígado o riñones y también a la sangre o la médula ósea. No menos decisivo, en lo que respecta a los potenciales daños provocados por la ingestión o inhalación, resulta el estado químico (en forma de nitrato, por ejemplo) o físico (el tamaño concreto de las partículas), ya que dependiendo del mismo la sustancia puede ser exhalada (en caso de que dichas partículas sean relativamente grandes) o puede terminar en los pulmones, incorporándose así al torrente sanguíneo (cuando, por contra, el tamaño es suficientemente pequeño).


En el caso de Alexandr Litvinenko, nunca llegó a averiguarse la cantidad exacta de polonio-210 que le fue administrada, aunque como veremos dentro de un momento este factor no se torna decisivo en absoluto. Lo que sí hay que tener en cuenta es que las partículas alfa tienen la capacidad de poder resultar, cuando se trata de pequeñas dosis, hasta 20 veces más dañinas que otras radiaciones ionizantes, como los rayos beta, los X o los gamma. En cambio, a dosis  elevadas, el daño es similar.


Una forma de evaluar el perjuicio o daño causado al cuerpo de una persona por la radiactividad de un núclido consiste en cuantificar la dosis recibida y expresarla en una unidad denominada “rem“. Una dosis de 100 rem (también llamada 1 Gy, de la palabra inglesa Gray) no tiene prácticamente efectos sobre el organismo y suele pasar desapercibida. A partir de 200 rem (2 Gy) la persona caerá enferma casi con total seguridad. Esta dolencia recibe el nombre de radiotoxemia o envenenamiento por radiación. Suele ir acompañada de náuseas, vómitos, diarreas, caída del pelo, etc.


Cuando la dosis supera los 300-400 rem (3-4 Gy) la probabilidad de que acabe en muerte del sujeto alcanza el 50% (esta cantidad recibe el nombre de LD50). Aunque todo esto parece sencillo, la verdad es que no resulta tan evidente. En efecto, las dosis anteriores dependen de la forma en que sean adquiridas. Así, únicamente son válidos los valores proporcionados cuando se reciben en una única dosis. Sin embargo, un individuo puede soportar dosis de hasta 80 Gy (8000 rem) siempre que se administren éstas de forma gradual, a lo largo de varios días. Por ejemplo, en radioterapia pueden llegar a exponerse a los enfermos a dosis diarias de 1-2 Gy durante semanas.


Algunos parámetros básicos útiles a la hora de caracterizar la naturaleza radiactiva de una sustancia son la actividad, que representa el número de desintegraciones por unidad de tiempo (la velocidad a la que se desintegran los núcleos) y cuyo valor se expresa en una unidad denominada “becquerel” (en honor de Henri Becquerel, el descubridor de la radiactividad).


Un becquerel (abreviado Bq) equivale a una desintegración por segundo. La actividad específica es la actividad por unidad de masa y mide lo activa que es una determinada cantidad de sustancia radiactiva. Finalmente, la semivida de la sustancia es el tiempo que tarda ésta en desintegrarse hasta reducir el número de sus átomos a la mitad.


En cada desintegración de un átomo de polonio-210 se produce una partícula alfa, al mismo tiempo que el núcleo transmuta en otro de plomo-206. Un solo gramo de polonio-210 emite 167 billones de partículas alfa cada segundo. Su semivida es de 138 días (algo menos de 5 meses). Como todo proceso estadístico, la radiactividad se verá reducida a la mitad al cabo de este tiempo (una semivida); al cabo de dos semividas se habrá reducido a la cuarta parte y así, sucesivamente. Después de cinco semividas tan sólo restará algo más del 3% de la cantidad original. En unos dos años la muestra será prácticamente inactiva e inocua.


Cada partícula alfa que sale despedida de un núcleo de polonio-210 lleva consigo una energía de 5,4 MeV (unas 0,86 billonésimas de joule, la unidad de energía en el SI de unidades). Como una dosis radiactiva de tan sólo 1 Gy equivale a la absorción de 1 joule por cada kilogramo de peso de la persona, esto quiere decir que un hombre de 70 kg expuesto a 10 Gy, una dosis suficiente para que dicha persona comience a experimentar efectos gastrointestinales y trastornos en su médula ósea del todo similares a los experimentados por Alexandr Litvinenko, estará sufriendo el impacto de nada menos que 810 billones de partículas alfa.


Teniendo en cuenta que Litvinenko permaneció vivo tres semanas con el polonio-210 activo en el interior de su cuerpo, debió de estar sometido a una actividad de casi 470 millones de becquerels. Esta cantidad puede verse reducida si se tiene en consideración lo afirmado anteriormente y es que las partículas alfa pueden mostrarse entre 1 y 20 veces más dañinas que el resto de las radiaciones ionizantes.


Tomando un factor 4 como estimación sensata, la actividad de la muestra ingerida por el exagente del FSB ruso pudo haber sido de unos 118 millones de becquerels (118 MBq). Considerando la masa del núcleo del polonio-210, semejante actividad equivale a unos escasísimos 0,7 microgramos. En un solo grano de azúcar cabrían casi un millar de dosis como la anterior.


Imagen | Fuente


Ahora se comprende perfectamente por qué el asesino de Litvinenko escogió una sustancia como el polonio-210. Resultaba muy fácil de camuflar, ya que con un simple envoltorio de papel bastaría para que la radiación alfa no alcanzase a la persona que lo transportara. Posee una semivida intermedia, ni demasiado larga como para que la actividad no fuese suficientemente alta como para causar una muerte relativamente rápida, ni demasiado corta como para que el sicario hubiese podido verse apurado ante el posible agotamiento de la fuente radiactiva. Los 138 días de la semivida del polonio-210 resultan más que suficientes para que, una vez adquirido el veneno, aún se mantuviese con una actividad elevada en el momento de ser administrado a la víctima.


Hasta los asesinos demuestran, en ocasiones, conocimientos de física nuclear. Piénsalo dos veces antes de tomarte una taza de tu infusión favorita…


Fuentes:


David R. Lapp. Teaching Nuclear Radiation and the Poisoning of Alexander Litvinenko. The Physics Teacher, vol. 46, March 2008, 160-161.


Richard A. Muller. Física para futuros presidentes. Antoni Bosch, editor. 2009.


http://en.wikipedia.org/wiki/List_of_crimes_involving_radioactive_substances


http://news.bbc.co.uk/2/hi/uk_news/6163502.stm


http://news.bbc.co.uk/2/hi/uk_news/7106196.stm


http://www.ionactive.co.uk/news_article.html?n=42

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Hay tres tipos de descubrimientos científicos…

Hay tres tipos de descubrimientos científicos…: "




Algunos descubrimientos científicos son estimulantes porque podrían salvar vidas o revolucionar nuestra forma de vivir. Otros son estimulantes porque cambian de raíz la manera en nos vemos a nosotros mismos y el mundo que nos rodea. Y otros son excitantes porque implican a un gusano con tentáculos en su cabeza.


Este descubrimiento es del tercer tipo.



Ed Yong | Not Exactly Rocket Science


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23 noviembre, 2010

Anomalías médicas: El marinero que merendaba cuchillos y navajas (1799)

Anomalías médicas: El marinero que merendaba cuchillos y navajas (1799): "

Con los ojos como platos debieron quedarse los asistentes a la conferencia del Dr. Marcet en la Sociedad Médica y Quirúrgica de Londres aquel 19 de marzo de 1822.


El Dr. Alexander John Gaspard Marcet presentó a la audiencia el trabajo titulado “Account of a Man who lived ten Years after having swallowed a number of Clasp-Knives; with a Description of the Appearances of the Body after Death” (del que afortunadamente se guarda una copia en la Librería de la Real Sociedad de Medicina) y que relataba el extraordinario caso del marinero John Cummings, un hombre que se esforzó denodadamente por ganar un Premio Darwin casi doscientos años antes de que este premio existiera.


Extracto de la primera página del estudio “El hombre que vivió diez años tras haber tragado numerosas navajas; (…)” 19 de marzo de 1822 | Fuente


John Cummings, nuestro borrachín protagonista, había visto en 1799 a un malabarista francés realizar el truco de tragar cuchillos. Cummings estaba convencido que los cuchillos se desvanecían en la garganta del malabarista en lugar de desaparecer hábilmente en alguna parte de su vestimenta, y ello tal vez porque el truco estaba muy bien hecho, o tal vez por un exceso de credulidad, o (lo más probable) por su estado de embriaguez.


Él se jactó de que podía hacer lo mismo y procedió a tragarse su propia navaja de bolsillo y, “con la ayuda de algo de bebida”, otras tres más de sus asombrados compañeros de mesa.


Según se indica en el trabajo del Dr. Marcet, durante los dos días siguientes expulsó tres de aquellas navajas. De la cuarta nada más se supo y no se apreció en el marinero ningún síntoma de enfermedad.


Y así comenzó una carrera memorable.


Seis años más tarde, bebiendo con otros marineros en Boston, contó su “hazaña” y, por supuesto, no le creyeron, por lo que se dispuso a repetir su “actuación”: esa noche se tragó un pequeño cuchillo y cinco navajas más.


Al día siguiente una multitud curiosa fue a verle, y a lo largo del día se “merendó” otras ocho navajas más, por lo que en total fueron catorce.


Con catorce navajas en la tripa (parecería el estómago de un avestruz) nuestro marinero comenzó a sentirse indispuesto, así que fue ingresado en el Hospital de Charleston.


Tras varios días hospitalizado, muchas piezas fueron expulsadas (aunque no todas). Los síntomas remitieron y John Cummings volvió a embarcarse de nuevo, esta vez en el HMS Isis.


Pero no terminó aquí el insaciable “apetito férreo” de Cummings.


Entre el 4 y el 5 de diciembre de 1805, borracho de nuevo, y para divertir a la tripulación del barco, se tragó no menos de 17 pequeñas navajas y cuchillos.


Dibujo que muestra los fragmentos encontrados en el estómago del marinero tras su muerte, así como los expulsados mientras se encontraba a bordo del HMS Isis (fila inferior) | Fuente


Al día siguiente, el 6 de diciembre, entre enormes dolores y vómitos continuos, se presentó ante el médico de a bordo, el Dr. Benjamin Lara quien, según sus propias anotaciones, le suministró un tratamiento con aceite de ricino, enemas y opio para el dolor. Como los síntomas continuaban, y en un intento de disolver el hierro, le dieron una dosis de 40 gotas de ácido sulfúrico al día.


Durante su estancia en el barco, Cummings vomitó varios mangos de cuchillos y expulsó distintas piezas de hierro. Finalmente fue dado de baja en la nave como no apto y, en un estado muy deteriorado, se presentó en junio de 1807 en el Guy´s Hospital de Londres para recibir tratamiento.


Allí no creyeron su historia en un principio y fue dado de alta. Fue readmitido en agosto y volvieron a tratarle con ácido sulfúrico y opio, pero seguía sufriendo enormes ataques de dolor, vómitos y grandes dificultades para comer.


Finalmente murió en marzo 1809 “en un estado de delgadez extrema”.


La posterior autopsia reveló que en el estómago de John Cummings se encontraban entre treinta y cuarenta fragmentos de madera y metal, que fueron cuidadosamente recogidos, ordenados y catalogados para el museo del Guy´s Hospital.


Al finalizar su conferencia en la Sociedad Médica, el Dr. Marcet  mostró a los presentes todos estos objetos en una urna de cristal.


John Cummings había ingerido desde la primera vez en 1799 un total de, al menos, 35 navajas y cuchillos.


Nota: Podéis consultar más detalles de este asombroso caso en el propio trabajo original del Dr. Marcet (aquí en PDF).


Otros libros de consulta sobre esta historia:


Annals of Philosophy, volumen IV” (Julio a diciembre de 1822) (Página 314 y ss)


Anomalies and curiosities of medicine” (1956) (Página 444)


Medico-Chirurgical transactions, Volumen 12” (1823) (Página 52 y ss)

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22 noviembre, 2010

Un año de trabajo en 4 minutos apasionantes

Un año de trabajo en 4 minutos apasionantes: "

El pasado agosto os recomendaba que no perdiérais de vista “We are all made of stars“, el canal de video en HD dedicado a timelapses astronómicos en la plataforma Vimeo. Pues bien, la espera ha valido la pena porque acabo de encontrar uno de los más impresionantes que he visto en mucho tiempo.



Su autor, Dustin Farrell, nos cuenta que le ha llevado todo un año de trabajo recopilar la ingente cantidad de imágenes que requiere una composición de estas características. Cuatro minutos que merece la pena ver con tranquilidad y a pantalla completa. Personalmente, y he visto docenas de ellos, es uno de los timelapse que más me ha enganchado. Poco menos de 4 minutos, pero apasionantes.



De paso aprovecho para recomendaros el canal de Farrell en Vimeo en el que nos demuestra que no sólo es un genio del timelapse astronómico, también se desenvuelve a las mil maravillas en otros ambientes más acuáticos.


Pinche aquí para ver el vídeo

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19 noviembre, 2010

La apasionante vida sexual de las levaduras

La apasionante vida sexual de las levaduras: "

Levaduras reroduciéndose asexualmente


En una de sus novelas autobiográficas el naturalista Gerald Durrell cuenta una divertida anécdota de su niñez. Su profesor les explicó que los caracoles son hermafroditas y realizan la cópula simultáneamente con los genitales masculinos y los femeninos. Su hermano, el escritor Lawrence Durrell, montó en cólera. Es injusto que los humanos solo puedan disfrutar de un único órgano sexual, mientras que un animalillo baboso y asqueroso sea capaz conseguir el doble de gustirrinín.


Si hubiera conocido las costumbre amatorias de los organismos ascomicetos le hubiera dado un patatús.


La levadura Saccharomyces cerevisiae es un buen ejemplo. Este organismo unicelular lleva mucho tiempo conviviendo con el hombre, siendo responsable de algunos de los mayores hitos de la civilización como la elaboración de la cerveza y el vino (y el pan, no se por qué casi se me olvida). En condiciones normales la levadura tiene una sola copia de su genoma y puede ser de género a o α, que son iguales salvo en unos pocos genes. Una población donde solo exista uno de los sexos será viable, pero muy célibe y aburrida, ya que las levaduras solo se reproducirán de forma asexual por gemación.


La magia empieza cuando mezclamos en un tubo de ensayo células de ambos sexos. Las románticas levaduras no pierden ni un segundo en inundar el ambiente de amor. El cariño no se expresa con cartas, bombones, perfumes o ramos de flores sino emitiendo una feromona que es detectada por el sexo contrario.


Una vez una levadura a nota la presencia del la feromona α, o viceversa, aparecen los síntomas del enamoramiento, que no son mariposas en el estómago, ligereza en los pies o nubes en la vista, sino un parón en el ciclo celular y las levaduras se orientan hacia la dirección donde vienen las feromonas. La suerte ya está echada. Cuando la levadura a y la α entran en contacto físico tiene lugar un megapolvo apocalípitico que consiste que las dos células enamoradas se fusionan en una sola, dando lugar a una nueva célula que tendré dos copias del genoma.


Nosotros, presunto súmmum de la evolución, nos conformamos con compartir un cachito de carne, mientras que un mísero ser unicelular va con todo al acto sexual. La nueva célula (llamada diploide) puede vivir una feliz y larga vida conyugal, compartiendo los dos juegos de cromosomas y dividiéndose asexualmente.


Como todas las historias de amor, la unión íntima de las levaduras también puede acabar en divorcio. Si la célula diploide pasa a un medio pobre en nutrientes sufre un proceso denominado esporulación, por el que se divide en cuatro células hijas, dos a y dos α, cada una con una sola copia del genoma, que volverán a empezar el ciclo. Ya lo dijo el último de la fila: cuando la pobreza entra por la puerta el amor sale por la ventana.

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17 noviembre, 2010

1926, pánico en la BBC

1926, pánico en la BBC: "

El sábado 16 de enero de 1926 fue un día especialmente frío y gran parte del Reino Unido había amanecido con una gran capa de nieve. En muchos lugares del país ese día no pudieron salir de sus casas, por lo que el aparato de radio era un buen compañero para pasar el rato escuchando música, entretenimiento y noticias.


Era media tarde y la BBC retransmitía desde Oxford una conferencia académica sobre literatura del siglo XVIII.


A las 19:40 horas, una voz con tono serio interrumpía la emisión para dar la noticia de que un grupo numeroso de desempleados se habían reunido en Trafalgar Square mientras se manifestaban  y jaleaban consignas revolucionarias.


Minutos después, la misma voz volvió a hablar a los oyentes para comunicarles una serie de hechos que estaban ocurriendo por toda la ciudad de Londres. Sobre unos efectos de sonido, la BBC informó de que el ministro de Transporte había sido colgado de un poste de la luz, el hotel Savoy destruido por un incendio provocado y el Big Ben volado con mortero.




(…)“The crowd has now passed along Whitehall and, at the suggestion of Mr Popplebury, Secretary of the National Movement for Abolishing Theatre Queues, is preparing to demolish the Houses of Parliament with trench mortars. [...] The clock tower, 320 feet in height, has just fallen to the ground, together with the famous clock Big Ben, which used to strike the hours on a bell weighing nine tons.”(…)


La muchedumbre ha pasado a lo largo de Whitehall y, a sugerencia del Sr. Popplebury, Secretario del Movimiento Nacional de Teatro para la abolición de las colas, se preparan para demoler las casas del Parlamento, con morteros de trinchera. [...] La torre del reloj, de 320 pies de altura, acaba de caer al suelo, junto con al famoso reloj Big Ben, que utiliza para dar las horas una campana de nueve toneladas de peso.




La Revolución Rusa, de apenas hacía 9 años, aun estaba muy presente en la mente de muchos de los oyentes y el pánico apareció.


Dicha retransmisión duró tan solo 12 minutos; tiempo suficiente para hacer que la centralita de la BBC se colapsase de llamadas telefónicas.


La emisora dio por acabada dicha retransmisión y emitió, a lo largo de toda esa noche, comunicados en los que afirmaba que se había tratado de una sátira humorística escrita y presentada por el Padre Ronald Knox, un sacerdote católico y escritor de novelas policiacas. El programa llevaba por título Broadcasting The Barricades”.


A pesar de los continuos avisos de que se trataba de una broma, muchas personas no supieron de la verdad hasta el lunes siguiente, ya que debido a las fuertes nevadas no habían podido salir de sus casas y comprar el diario del día siguiente donde se explicaba la verdad de toda la historia.


El Daily Mirror publicó la siguiente nota el lunes 18 de enero de 1926:




“Hundreds of people rang up amazed newspaper offices, asking for details and saying they had heard it from the BBC. In the West of England, rumours were still going round yesterday morning and anxious enquiries were made of the police as to the truth of the report.”


“Cientos de personas sorprendidas  llamaron a las oficinas del periódico, pidiendo información y diciendo lo que habían oído en la BBC. En el oeste de Inglaterra, los rumores seguían circulando por la mañana y con ansiedad consultaban a la policía sobre la veracidad de la noticia.




Como hecho curioso, cabe destacar que esta retransmisión se efectuó 12 años antes que la realizada el 30 de octubre de 1938 por Orson Welles y su famosísima “La guerra de los mundos”. Algunas fuentes consultadas apuntan a éste programa como inspiración  para realizar el suyo.


Hasta hace muy pocos días se podía escuchar en la web de la BBC una recreación del programa “Broadcasting The Barricades” que se realizó en la BBC-4 en 2005 bajo el título “The Riot That Never Was “ (El motín que nunca existió). De todos modos aquí tenéis el enlace de donde estaba subido, por si en los próximos días vuelve a estar operativo: http://www0.bbc.co.uk/radio4/factual/the_riot_that_never_was.shtml


Fuentes de consulta:


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16 noviembre, 2010

ResearchGATE, un facebook para científicos

ResearchGATE, un facebook para científicos: "

Los investigadores del departamento de Ciencias Biológicas de una Universidad en la costa este de los Estados Unidos, han comenzado a trabajar recientemente en un nuevo proyecto. Se trata de estudiar el uso de alginatos para la estimulación mecánica de las células, de forma que puedan extraerse más fácilmente tanto ARN como proteínas para estudiar distintas expresiones genéticas. El experimento tropieza con distintos problemas. Por una parte, los procesos de esterilización cambian las propiedades mecánicas. Por otra, las células que utiliza tienden a no distribuirse organizadamente una vez polimerizadas. Además, los moldes de plástico, aparentemente lisos, se demuestran rugosos una vez se utilizan alginatos sobre ellos. El mayor problema, en cambio, aparece durante la disolución. Tras estimular las células, se desea extraerles ARN. Idealmente habría que suspender las células justo tras la estimulación para eliminar la posibilidad de que cambie la expresión genética mientras se disuelve el alginato. Usando citrato de sodio se tardan hasta 35 minutos en completar la solución. Se preguntan si añadir el ARN más tarde facilitaría que se detengan las funciones celulares y así se preserve el ácido mientras se disuelve el alginato. Pero no tienen una respuesta.


Resolver los problemas llevaría probablemente meses, de tener que utilizarse los canales clásicos para obtener información sobre estos temas. Si existiese un, digamos, Facebook científico, que agrupase a todos los hombres de ciencia del mundo y les permitiese organizarse por temas de investigación y por proyectos similares, seguramente el trabajo científico recibiría un impulso histórico.


Y sin embargo, esa plataforma existe. Se llama ResearchGATE (1) y reúne ya a miles de científicos por todo el mundo. Un mundo que, cara a la investigación, nunca estuvo tan lleno de posibilidades y sus habitantes nunca estuvieron tan próximos.


Un biólogo español sugiere ponerse en contacto con la Universidad del País Vasco. Sorprendentemente, los mayores expertos en el mundo en el tema de los alginatos. Desde Hannover llega un útil truco; congelar la mezcla de células y alginato en nitrógeno líquido, para después extraer el ARN con fenoles. Otro bioingeniero norteamericano facilita un enlace con un protocolo que describe distintas formas de encapsular células humanas, y sugiere ponerse en contacto con One Cell Systems, en Cambridge, Massachusetts, quienes fabrican los mejores equipos para este tipo de manipulaciones. Desde Singapur y desde Málaga también cuentan sus experiencias con proyectos similares. Todo agrupado en un foro temático (2) debajo del grupo Methods dedicado a las ciencias de la salud y a la química biológica.


Hace sólo unos años habría costado meses reunir tal cantidad de información para sacar adelante un proyecto así. Gracias a ResearchGATE ahora es posible tenerla en semanas o incluso días.


En la foto, Victoria Fernández, Licenciada en Publicidad y RRPP, y José Manuel Sarrión, Ingeniero Industrial, forman el equipo español que trabajan en las oficinas de Berlín de ResearchGATE. Sus nuevos retos son dar a conocer la plataforma en España y tomar en consideración las sugerencias de los usuarios para crear la mejor herramienta profesional para el trabajo colaborativo en todas las disciplinas científicas.


Para Victoria, «ResearchGATE es la excepción de las páginas 2.0 que integra conocimiento y personas para conseguir innovación que reporte beneficio a la ciudadanía». José Manuel, por otra parte, añade que «España tiene investigación de primer nivel y nuestra red abre nuevas posibilidades para potenciarla».


Ya sabes, trabajes en proyectos científicos o simplemente seas uno más fascinado por el increible mundo de la ciencia, te esperamos en el grupo ResearchGATE Spain (3).


1.      http://www.researchgate.net/


2.    http://www.researchgate.net/group/Methods/board/thread/12837_Cell_encapsulation_in_Alginate


3.    http://www.researchgate.net/group/ResearchGATE_Spain/

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¡Oh, no! ¡Este experimento parece violar la entropía del Universo!

¡Oh, no! ¡Este experimento parece violar la entropía del Universo!: "

Atención al siguiente vídeo:


Pinche aquí para ver el vídeo

Sorprendente ¿verdad? Unas bolitas de colorante se introducen en un líquido muy viscoso, se mezclan haciendo rotar el líquido y se ve cómo esas bolitas se expanden hasta manchar todo el perímetro y luego como por arte de magia, dando la vuelta en sentido contrario todo vuelve a su sitio.


¿Entonces, tiramos las leyes de la termodinámica a la basura? ¿No contradice esto el segundo principio? ¡Irreversibilidad! ¡Entropía! ¿Entropía? Sí, la entropía es una magnitud termodinámica muy importante a la hora de determinar si un proceso (desde un punto de vista termodinámico) puede ocurrir o no.


Primero hay que aclarar unos cuantos conceptos para entender la explicación de este fenómeno y por qué en realidad no es tan raro que suceda. La clave está en tres cosas: flujo laminar, viscosidad y reversibilidad.


Es común modelar un fluido como un medio continuo (es decir, no constituido por partículas individuales) y es una buena aproximación en la mayoría de los casos. Para estudiar el movimiento de un fluido podemos considerar una pequeña porción de volumen de ese continuo y analizar su movimiento.


Si nuestro fluido se mueve ordenadamente y sin generar molestas turbulencias o corrientes internas entonces además de considerar pequeños elementos de volumen, podemos imaginar el fluido como si fueran las capas de una cebolla que se van desplazando una encima de la otra.


Pues bien, aquí es donde entra en juego la viscosidad. La viscosidad en física se define como la resistencia que un fluido opone a ser deformado mediante fuerzas tangenciales. Una fuerza tangencial sería por ejemplo la que aplicamos al arrastrar los pies por la tierra. El suelo ofrece una cierta resistencia pero a base de aplicar fuerza cede.


En un fluido esta especie de fricción ocurre entre las distintas capas que lo componen. Esta fricción tiene su origen en la pequeña escala. El rozamiento es consecuencia de la interacción entre las partículas que componen el fluido. Si esa fricción es alta, el fluido se mostrará más reacio a una deformación tangencial y diremos que su viscosidad es alta mientras que si esa fricción es pequeña, su viscosidad será menor.


Aquí es importante remarcar que en ningún momento se ha hablado de cantidad de masa por unidad de volumen. Es decir, la “densidad” no interviene para nada en el concepto de viscosidad: un fluido no tiene por qué ser más viscoso que otro por el hecho de ser más denso. Y esto es algo que choca con la intuición, o, al menos, con lo que intuitivamente entendemos como algo viscoso: algo denso, pegajoso, que mantiene su forma, reacio a fluir, etcétera. En el sistema internacional, la viscosidad se mide en pascales por segundo o bien, en kilogramos por metro y por segundo (esta segunda unidad intuye ya el hecho de que un fluido viscoso opone cierta resistencia a fluir).


En un fluido viscoso se da una fuerte interacción entre los elementos que forman el mismo. Esto es lo que hace que el fluido oponga esta resistencia a fluir y a ser deformado. Por eso un fluido cuanto más viscoso, menos salpica al ser derramado.


Por poner números de viscosidad a fluidos reales, podemos cuantificar (en gramos por metro y por segundo) que el agua tiene una viscosidad de 0.105, la glicerina de 139.3 y el alcohol etílico de 0.122. Aquí ya vemos que la viscosidad del alcohol etílico es ligeramente mayor que la del agua, mientras que su densidad es de 0.79 (a 298K y 1 atm) frente a la del agua que es 1 (en kg/dm3). También el aceite es menos denso (0.9) que el agua y por eso flota en ella, mientras que es más viscoso que ésta. Por eso, en un plano inclinado, el agua fluirá más rápido que el aceite.


Otro parámetro de interés para caracterizar el movimiento de un fluido es el llamado número de Reynolds. Esta magnitud se emplea en mecánica de fluidos y es útil porque relaciona parámetros intrínsecos del fluido como son la densidad, velocidad media del fluido y viscosidad con la sección del tubo a través del que se mueve el fluido. No tiene unidades porque sirve para establecer una comparación entre fluidos, de alguna manera, para poder compararlos entre sí.


Permite por ejemplo saber si el régimen del fluido va a ser laminar, en cuyo caso el número de Reynolds es menor de 2.000 o si va a ser turbulento, para valores de 4.000 o más.


Ya tenemos casi todos los ingredientes para explicar lo que ocurre en el vídeo. Ahora falta entender el instrumento que estamos empleando, ese particular mezclador que emplean en el video.


El recipiente consiste en dos tubos cilíndricos, concéntricos y transparentes que se llenan de glicerina o de jarabe de maíz que son ambos fluidos transparentes y con una gran viscosidad.



A continuación se inyectan varios puntos de colorante para luego girar la manivela lentamente hasta que se mezcla todo por completo. Y cuando se vuelve sobre lo andado y se rota en sentido contrario todo vuelve a su sitio, contraviniendo la intuición. Ya tenemos una parte del truco desvelada: la velocidad de rotación es baja, esto junto con una alta viscosidad y un diámetro pequeño hace que el número de Reynolds sea muy bajo: esto garantiza que el flujo va a ser laminar.


Como el fluido es viscoso se opone a las fuerzas tangenciales, esta fuerza la va a ejercer la pared del recipiente ya que las moléculas que la componen interaccionan mediante las fuerzas de van der Waals con las moléculas que componen el fluido viscoso.


Otra parte del truco es evitar los fenómenos de difusión entre los dos fluidos. Si dejásemos las gotas de tinta, el fluido se iría difundiendo en el interior del transparente difuminando la mancha. Este proceso es mucho más lento de lo que va a llevar hacer el experimento con lo cual, podemos olvidarnos en parte de este fenómeno. Así que lo que tenemos es que cuando rotamos el cilindro, las capas del fluido van a desplazarse sin que existan turbulencias con toda tranquilidad y al volver sobre nuestros pasos, todo vuelve a su sitio.


Es parecido a si disponemos una baraja de cartas y la abrimos sobre la mesa aplicando una fuerza tangencial con la mano y luego, la volvemos a agrupar. Si lo hacemos lo bastante lentamente y con cuidado, no se va a romper la baraja y todas las cartas vuelven a su sitio sin mayor problema. Esto no le sorprende a nadie, ¿verdad que no? Pues es lo mismo, solo que las cartas son las capas del fluido en régimen laminar.


Aquí aparece el tercer protagonista a colación: la reversibilidad. Un proceso reversible lo podemos entender como aquel proceso que si vemos marcha atrás, no se rompe ninguna ley física. Si una taza se cae, se derrama y se rompe, no tiene sentido físico considerar que la taza recupere el líquido y se recomponga. Es un proceso irreversible. En cambio el de la baraja no lo es. De igual modo, la difusión del fluido es un proceso irreversible.


Siendo más prosáico, un proceso reversible es aquel que conecta dos estados de equilibrio y hace que el sistema no abandone el equilibrio en ningún paso intermedio. Podemos llenar la cuchara de comida y llevarla a la boca y si queremos, llevarla de vuelta al plato sin que se viole ninguna ley física, porque la cuchara y la comida han estado en todo momento atravesando estados de equilibrio. Si la comida se derrama por el camino ya no podemos repetir el proceso marcha atrás porque la comida no va a volver a la cuchara por arte de magia ¿verdad?


Pues con este proceso, todo ese cuidado que se ha impuesto en las condiciones del experimento acerca del flujo laminar, la baja difusión y demás es lo que garantiza que el proceso sea reversible.


Como el estado inicial es el mismo que el estado final y la entropía depende del estado y no de cómo se ha llegado a él, al ser el mismo el inicial que el final, no hay variación neta de entropía y por tanto no se viola ninguna ley termodinámica.


De las leyes de la termodinámica podemos deducir que en un proceso espontáneo, la entropía del universo (es decir, todo lo que rodea a nuestro sistema) aumenta. Además, los procesos espontáneos son irreversibles.


Al universo le gustan los procesos irreversibles dado que son más convenientes desde un punto de vista energético. Por eso tu habitación no se arregla sola, por eso los auriculares en el bolsillo se lían hasta alcanzar estados de anudación difíciles de creer, y por eso en este experimento controlando aquellos factores que podrían impedir la reversibilidad, se consigue engañar a la intuición.


Este tipo de equilibrios no es tan raro y nos lo encontramos en la naturaleza. Por ejemplo, las bandas de Júpiter.



El planeta gigante está compuesto de gas y nosotros vemos unas bonitas bandas de distintos colores, distinta composición química, distinta velocidad rotación (algunas bandas incluso rotan en sentido opuesto) y todo parece estar bien ordenado y sin causar problemas más allá de algunas turbulencias puntuales en las interfases (inestabilidades de Kelvin-Helmholtz) entre las distintas bandas.



A veces estas bandas aparecen y desaparecen porque el régimen no es exactamente laminar, existen turbulencias, pero el hecho de que la composición química sea diferente y los fluidos no sean exactamente iguales y tengan velocidades diferentes hace que tengan distinto número de Reynolds y por eso aunque existan fenómenos de difusión y otros procesos físicos que luchen en contra de la estabilidad de estas bandas, persisten durante mucho tiempo.


Una vez más, las explicaciones son más sencillas de lo que parecen y las leyes de la física siguen a salvo.

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15 noviembre, 2010

Medidas contraintuitivas para salvar al manatí

Medidas contraintuitivas para salvar al manatí: "

Manatíes junto a motor de barca | Imagen: USGS


Comentábamos hace unos días que la Ciencia no es una cuestión de sentido común y he aquí un ejemplo que viene que ni al pelo. En el estado de Florida (EEUU) llevan años tratando de proteger a los manatíes de los frecuentes encuentros con las embarcaciones, que a menudo les provocan graves heridas. Hace ya bastantes años, las autoridades decidieron tomar una decisión que a priori parece obvia: obligar a los barcos a circular más despacio por las zonas donde habitan estos peculiares mamíferos. Pero no todo es como parece.


Como resumen en Deep Type Flow, el hecho de bajar la velocidad de las embarcaciones tuvo una consecuencia inmediata: aumentó significativamente el número de colisiones entre barcos y manatíes. ¿Qué estaba pasando? La respuesta la han tenido que dar dos especialistas en acústica, que llevan años trabajando y tratando de determinar qué escuchan los manatíes bajo el agua y qué sucede exactamente en ese mundo subacuático.


Los expertos se llaman Ed y Laura Gerstein y se pasaron un año entrenando a un manatí para que indicara (mediante recompensas) cuándo escuchaba un sonido y cuándo no. Al final, después de cuatro años más de estudios, el matrimonio consiguió completar un mapa auditivo de lo que pueden oír los manatíes y las conclusiones son esclarecedoras: los manatíes tienen dificultad para escuchar los sonidos en bajas frecuencias (los que hacen los motores que se mueven lentamente en distancias próximas) y escuchan mejor las altas frecuencias (de los motores que se mueven a gran velocidad a mayor distancia).


Curva auditiva de los manatíes | Imagen: American Scientist


Al comparar los audiogramas de humanos y manatíes, se puede encontrar una sencilla explicación al error. Como los buceadores suelen escuchar mejor las bajas frecuencias tendemos a pensar que los manatíes perciben de la misma forma, y no es ni mucho menos así. De hecho, como demuestra el estudio, una embarcación que se mueve a 5 km/h por encima del manatí, resulta prácticamente indetectable para él, de modo que no puede moverse para evitar la colisión. A este hecho se unen otras circunstancias que empeoran la situación: un fenómeno conocido como efecto Espejo de Lloyd (por el que los sonidos de baja frecuencia se disipan hasta casi desaparecer en aguas poco profundas) y que el sonido de los motores de los barcos se propague hacia atrás y los lados, y no hacia delante, de modo que los manatíes no los “ven” venir.


Después de conocer estos datos, los carteles que invitan a los barcos a ir más despacio por la presencia de manatíes quizá no tengan mucho sentido y sería más conveniente invitarles a que fueran más rápido. En cualquier caso, como no se trata de convertir los cayos de Florida en un área de competición náutica, el matrimonio Gerstein aha diseñado un dispositivo para instalar en los motores que emite un sonido que se propaga hacia adelante y advierte a los manatíes con tiempo de evitar el choque.


¿Harán caso las autoridades a la Ciencia? Los métodos para evitar colisiones se siguen basando en sónares y otros sistemas para detectar la presencia de manatíes. Sobre la velocidad de navegación, basta decir que el estudio es de 2002 y los carteles siguen ahí.


'Zona de manatíes, baje la velocidad' | Imagen Paul-G (Flickr)


Enlace: Manatees, Bioacoustics and Boats (American Scientist) Vía: Slow down = mow down? (Deep Type Flow) – vía Reddit

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Mario Capecchi, el niño de la calle que llegó a Premio Nobel

Mario Capecchi, el niño de la calle que llegó a Premio Nobel: "

“No queda claro si las experiencias de mi infancia ha contribuido a mis éxitos o si estos logros han sido obtenidos a pesar de ellas”, respondió Capecchi en 1996 en Japón al recoger el premio Kyoto en Ciencia Básica.


Capecchi trabajando en su laboratorio


Capecchi vino al mundo un 6 de octubre de 1937 en la ciudad italiana de Verona. Su padre Luciano era un aviador. Su madre, Lucy Ramberg, una poetisa norteamericana perteneciente a una familia de artistas que, tras conocer, a Luciano se mudó a Italia. Allí pasó a formar parte de un grupo de artistas llamado “Los Bohemios”. Viajaba mucho y había dado clases en la universidad de la Sorbona en París.


En un comienzo, la pareja llevaba una vida plácida, pero la cosa cambiaría después de la aprobación de las “Leyes Raciales”. La madre, que hasta entonces no se había implicado en política, comenzó a escribir y repartir panfletos antifascistas y contra los alemanes. Paralelamente, el padre fue llamado a filas y partió hacia África para integrarse en una unidad de artillería antiaérea.


Antes de partir para África, el padre de Mario, consciente que era más que probable que el espíritu rebelde de su mujer le acabara trayendo problemas con las autoridades, acordó con una familia de campesinos de Bolzano que, a cambio de una cantidad de dinero, si su mujer era detenida, ellos se hicieran cargo del hijo de ambos. En otras versiones de la historia es la propia Lucy, la que decide vender todo lo que tiene y con el dinero que obtiene hace un trato con la familia.


En cualquier caso, los temores se vieron cumplidos un día de 1941, cuando Lucy fue arrestada por agentes de la Gestapo y, a los pocos días, deportada al campo de concentración de Dachau. Mario tenía entonces sólo tres años y medio. Afortunadamente, gracias a la previsión de su padre, o de su madre, el pequeño Mario no quedó tirado en la calle. Tal como habían acordado, la familia de Bolzano se hizo cargo de él.


Todo fue bien durante el primer año, pero entonces lo echaron de casa. Capecchi no entiende ni recuerda que fue lo que sucedió, tampoco ha sobrevivido nadie que pueda aclararlo. Tal vez, se les acabara el dinero, tal vez, fueran otros los motivos, pero con apenas cuatro años y medio, Mario tuvo que buscarse la vida por su cuenta. Su padre, estaba desaparecido en combate, y su madre, si es que vivía, estaría en el campo de Dachau.


Capecchi comenzó a vagar por la carretera que unía Bolzano con Verona y acabó uniéndose a varias pandillas de niños que estaban en su misma situación. Sin adultos que cuidaran de ellos, el grupo se las arreglaba para comer de lo que iban pillando en los caseríos y en las ciudades por las que pasaban. El propio Mario no lo oculta, eran una banda de ladronzuelos, tampoco es que tuvieran otra salida. Iban de un lugar para otro y se escondían donde podían para evitar ser atrapados. Su única preocupación era la de sobrevivir un día más. Durante este tiempo, Capecchi pasó por unos cuantos orfanatos, de los que se acababa escapando.


Pero las cosas se pusieron aún más feas para el pequeño Mario cuando un día comenzó a sentirse mal. Mario no recuerda muy bien lo que pasó, pero de repente un día de 1945 se encontraba en el pasillo del hospital de la ciudad de Reggio Emilia. Afortunadamente, parecía que algún buen samaritano lo había recogido de la calle y lo había llevado hasta allí. Padecía tifus y habría muerto de no haber sido tratado a tiempo por los médicos del hospital.


Su salud mejoraba, pero, sin padres, su futuro continuaba siendo incierto. Reconoce que varías veces se le pasó por la cabeza escaparse del hospital, como antes lo había hecho de los orfanatos. Pero, afortunadamente para Mario, esta vez la debilidad y las fiebres se lo impidieron. Aunque él casi no podía ni imaginarlo, un día de 1946, en la habitación de aquel mismo hospital iba a recibir una visita que cambiaría para siempre su vida, la de una mujer que él creía muerta, su madre. La sorpresa fue mayúscula para ambos.


Mostrando la portada del Dolomiten con la noticia del reencuentro con su hermanastra. | Imagen: Daylife )


Aunque el pequeño Mario no tenía ni idea, su madre había conseguido sobrevivir a Dachau y después de la liberación del campo por parte de los norteamericanos había regresado a Italia y había comenzado a buscarle de manera incansable. Como si se tratara de un milagro, después de más de 5 años separados, su madre había conseguido dar con él.


Después del asombroso reencuentro, se mudaron a Roma y desde allí prepararon su regreso a los Estados Unidos. Gracias al dinero que les envió el hermano de su madre, Henry, pudieron hacerse con unos pasajes de barco para Estados Unidos y, al cabo de unos días, partían del puerto de Nápoles rumbo a Nueva York.


Capecchi recuerda como a las pocas horas de su llegada a Ellis Island, ya estaban subidos a un tren con su tío Edward dirección a Princeton, donde vivía la familia, y al día siguiente ya estaba asistiendo a clase, aunque no tenía ni idea de inglés. Más tarde madre e hijo, se mudarían con la familia de su hermano a Ben Gweled, una pequeña comunidad “colaborativa” de Pennsylvania, algo así como una comuna Cuáquera, de la que su tío había sido cofundador y en la que viviría hasta cumplir los 18. Capecchi valora la experiencia como positiva y cree que le ayudó a adquirir una cierta consciencia social difícil de encontrar en un tiempo en el que en Estados Unidos imperaba el individualismo.


Su madre, sin embargo, nunca se recuperó del todo de su paso por Dachau, nunca volvió a ser la misma. Según Capecchi, vivió toda su vida alejada de la realidad en su “mundo de imaginación”, y es por ello que tuvieron que ser su tío Edward y su mujer los que se hicieran cargo de él.


A partir de aquí, la vida de Mario Capecchi podría haber sido similar a la vida de cualquier otro Premio Nobel, pero la vida aún le tenía reservada una sorpresa más. En 2007, después de serle concedido el Premio Nobel en Medicina y de que su nombre apareciera en periódicos y televisiones de medio mundo, una mujer de Carintia (Austria) llamada Marlene Bonelli reconoció su apellido y reconoció en aquel investigador italoamericano a su hermanastro del que no sabía nada desde hacía casi 60 años.


Era cierto. Aunque su madre, ya muerta, jamás le había hablado de ella, Mario tenía una hermanastra. Sucedió dos años después de la desaparición de su padre, cuando Lucy conoció a un brasileño de origen alemán. Esta vez, sí que queda claro que fue ella la que se encargó de asegurarse que en caso de problemas Marlene estuviera a salvo y la que confió a unos amigos, Max Bonelli y Luise Linder, su hija.


Tropas americanas hacen guardia en la entrada del Campo de Dachau, justo después de su liberación | Imagen: Wikipedia


Marlene tuvo una infancia más fácil que la de Mario. Fue adoptada por los amigos de su madre y, con el tiempo, gracias a que sus padres adoptivos no le ocultaron sus orígenes, pudo conocer a su padre biológico. Marlene sabía que había tenido un hermanastro y que su madre había sido deportada, pero tanto ella como su entorno creían que ambos habrían muerto durante la guerra. La consulta de los papeles de su adopción durante un viaje a Trento tampoco le ayudó a saber mucho más.


Por su parte, los esfuerzos de Capecchi de averiguar algo más sobre su pasado tampoco habían dado resultado. En 2002, durante un congreso científico celebrado en la ciudad de Verona, pasó un día investigando en los archivos municipales, pero no encontró ninguna pista.


Después de que Marlene se pusiera en contacto con el periódico italiano Dolomiten, este se encargó de hacerle llegar al Premio Nobel unas fotos de su supuesta hermanastra. Sólo con las fotos, y gracias al enorme parecido que guardaba con su madre, Capecchi ya estaba casi totalmente convencido de que era su hermanastra. Tuvieron que pasar unos meses hasta que el mismo periódico organizara el reencuentro de los dos hermanastros en mayo del 2008. Mario tenía 71 y Marlene, 69.


Aunque de pequeños apenas habían coincidido unos meses, fue un momento más que emotivo para ambos. Tampoco fue un obstáculo que, al no hablar Marlene inglés ni Capecchi, alemán, que necesitaran un traductor. Después de los abrazos, pasaron un buen rato hablando y compartiendo las fotos de sus vidas separadas. Al acabar Capecchi afirmó que su hermana era “una persona muy agradable, como debería ser cualquier hermana”.


Más info:


- Mario Capecchi en Wikipedia

- “Era un niño de la calle, me salvó mi madre” (El País)

- Mario Capecchi: The man who changed our world (The Independent)

- El Nobel de la Calle (El País)

- La hermanastra perdida del Nobel (BBCMundo)

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