13 septiembre, 2010

Ya no quedan "super consumidores" de información, apuntes ante la muerte de Bloglines

Ya no quedan "super consumidores" de información, apuntes ante la muerte de Bloglines: "

Bloglines

Hace algunos años, lo más sexy del sector internet no era social (al menos no en el sentido con que se utiliza este término ahora) ni en tiempo real, eran los buscadores de blogs y los lectores de RSS. Y todos, o casi todos, barruntábamos sobre qué potencial podían tener estos últimos y como eran el camino hacia el nuevo tipo de usuario online: se multiplicaba la creación de contenidos, los blogs estaban en su punto álgido y los lectores de RSS venían a encajar perfectamente en este universo permitiendo a cada usuario configurarse su dieta informativa. Cuando hace un par de días Ask anunció que cerraba bloglines no pude evitar recordar como hace apenas cinco años se trataba del 'no va más de la web 2.0'.

El camino hacia la irrelevancia de los lectores de RSS

En estos cinco años Bloglines no sólo ha visto como ha aparecido un competidor más completo, Google Reader, sino que no ha sido capaz de encontrar un modelo de negocio válido que no acabase siendo 'añado publicidad a los contenidos de otros', una línea roja para este tipo de servicios. Pero, sobre todo, ha ocurrido que lo que en 2004 y 2005 parecía la revolución que iba a cambiar el mundo no ha sido tal o, al menos, ha acabado por derroteros muy diferentes de los que favorecían el modelo del lector RSS. Por aquél entonces la presencia en la red era sinónimo de blog, un ecosistema distribuido muy enfocado a crear publicaciones y a consumir información y contenidos.

¿Qué ha pasado desde entonces? Aparecieron servicios con un enfoque hacia lo personal buscando lo relevante para cada usuario. Con ellos llegó una mayor centralización de la presencia online: no conversamos cada uno desde su casa, quedamos para vernos en un centro comercial. La gente empezó a seguir publicaciones en Twitter y Facebook y con ello la necesidad de un tercero que resuelva la complejidad de la distribución de fuentes ya no existe.

Las publicaciones ganan algunas cosas, pierden otras

Curiosamente en entornos como Twitter y Facebook se acepta lo que en un lector de RSS era muy criticado: dar sólo el titular más un párrafo y tener que completar la lectura la web produciendo páginas vistas. Además para las publicaciones tienen otra ventaja sobre el modelo de Bloglines, mecanismos para compartir lo que están leyendo que ayudan a dar visibilidad a la publicación ('retuits', 'me gusta') y más control de la marca en estos entorno (Reader sí que añadió algo en esta línea con sus compartidos). En definitiva, más tráfico hacia la versión web - más fácil de rentabilizar - que hacia la versión RSS.

Claro que yo no haría una lectura tan positiva, el cierre de Bloglines y la caída de tráfico de Reader (PaidContent) también son el síntoma de que el perfil de 'super consumidor de información' también está en vías de extinción. Me refiero aquél que sigue a decenas - cuando no centenas - de publicaciones y quiere leerlo todo de ellas, para el que el lector de RSS es una herramienta impagable. La transición a modelos como el de Twitter lleva aparejada la mezcla de las publicaciones con un montón comunicaciones diferentes lo que supone dos efectos: menos propensión a 'suscribirse a una publicación' y mucha más a 'qué me cuentan mis contactos' y, aún suscribiéndose, muchos menos impactos por el efecto de 'veo sólo lo que me ponen en portada cuando me conecto y no todo lo publicado'.

El RSS en el backoffice

Como bien señala César en otro blog más, el RSS goza de mucho mejor salud que sus lectores. En una era en la que ofrecer APIs para que las aplicaciones hablen entre sí se ha convertido en obligatorio para casi cada servicio, el RSS se ha convertido en el estándar para que las publicaciones permitan que sus servicios se integren en webs de terceros.

En definitiva...

Seguiremos existiendo los 'super consumidores' de información, espero que con una proporción suficiente como para que se mantengan servicios como Google Reader. La transición menos traumática para nosotros sería hacia listas de Twitter y una aplicación para acceder a él que haga amable su lectura. En cualquier caso, la muerte de Bloglines también es una aviso para cualquier empresa del sector internet que construya servicios para el usuario final. En cinco años se pasa del todo a la nada si no eres capaz de detectar los cambios de patrones de uso por parte de los usuarios, cambiar el foco de tu servicio y ejecutar todo esto de forma brillante.





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