01 septiembre, 2010

El Gobierno Galáctico de Dennis Hope (I)

El Gobierno Galáctico de Dennis Hope (I): "

Adelantándose a varios siglos a su tiempo, Dennis M. Hope ya está haciendo negocio vendiendo parcelas fueras de la Tierra a 19,99 dólares el acre (4.000 metros cuadrados), más la tasa extraterrestre correspondiente: 1,51 dólares. Ya han sido adquiridos 536 millones de acres (quedan 9.444 millones con opción a compra). Y es que Hope es el dueño de la Luna y los 8 planetas del Sistema Solar desde 1980.

Este pionero es presidente “constitucionalmente reconocido” del “Gobierno Galáctico”, bajo el cual existe una ciudadanía de 5.379.000 habitantes, entre los cuales se encuentran famosos como Tom Hanks, George Lucas, Clint Eastwood, Nicole Kidman, Meg Ryan, Tom Cruise, Ronald Reagan o George Bush, además de una treintena de trabajadores de la NASA.

Es un gobierno fuera de nuestro planeta, y sus ciudadanos jamás han pisado las tierras que han adquirido a un módico precio, pero Hope se ha tomado muy en serio su gobierno. Todo empezó el 22 de noviembre de 1980, cuando registró a su nombre el satélite y el resto de planetas del Sistema Solar y fundó la compañía Lunar Embassy, “los líderes del mercado extraterrestre”, como se autodenominan en su web oficial.

A nadie se le había ocurrido antes registrar a su nombre los 200 billones de acres que existen en nuestro sistema, sencillamente porque sonaba descabellado. Pero Hope, en pleno proceso de divorcio, en el paro y a punto de entrar en bancarrota, tuvo una revelación mientras conducía su coche en una noche de luna llena. Al parecer, era un ventrílocuo mediocre (movía demasiado los labios) que viajaba con su muñeco de pueblo en pueblo.

Miró al cielo y se preguntó, ¿por qué no? Ni corto ni perezoso, condujo hacia la biblioteca más próxima y releyó el Tratado del Espacio Exterior de 1967. “Me vino a la cabeza una clase de ciencias en la que estudiamos el tratado. Decía que ninguna nación se podía apropiar de los astros, pero no recordaba que se mencionara nada de las personas particulares”.

Con la cara más dura que el cemento armado, Hope creó una declaración de propiedad de la Luna y los otros 8 planetas y sus lunas y la registró en San Francisco, no sin antes discutir durante 5 horas con los funcionarios de la oficina de registro. También envió la notificación a la ONU, al Gobierno de los Estados Unidos y a la URSS, anexando una nota en la que explicaba sus intenciones de subdividir las propiedades y venderlas.

No recibió ninguna noticia de nadie, pues supongo que todos creyeron que se trataba de un lunático, nunca mejor dicho. Esta falta de atención fue interpretada por Hope como una aceptación tácita de su idea. Hope ya no sólo era dueño de todas las tierras del Sistema Solar sino también de los objetos que los gobiernos del mundo hayan dejado olvidados en ellas: por ejemplo, los aparatos y vehículos que la NASA dejó en la Luna. Incluida la bandera americana.

La gente parece haberse tomado en serio sus anhelos territoriales y han respondido sin ninguna prudencia a la estafa, pues tampoco el riesgo es tan elevado: tener un acre en el espacio no es demasiado caro y puede ser un buen tema de conversación en cualquier reunión.

Y Hope, que declara que su proyecto va más allá del mero interés económico, ya ha hecho confeccionar la moneda para su Gobierno Galáctico: la delta. Si os interesa haceros con un terreno extraterreste, informaros que España cuenta con un agente de Lunar Embassy: Bernardo von Borstel, un alemán residente en Palma de Malloca que ya ha vendido entre 800 y 1.000 parcelas.

Pero la especulación espacial no había hecho más que empezar, como os explicaré en la próxima entrega de esta serie de artículos



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