17 noviembre, 2010

Breve historia de las segundas partes en el cine.

Breve historia de las segundas partes en el cine.: "
Dice el dicho que 'segundas partes nunca fueron buenas'. Lo señalaba sarcásticamente Miguel de Cervantes respecto del Quijote de Avellaneda, la infame segunda parte a las aventuras del Quijote, que obligó a Cervantes mismo a escribir su segunda parte oficial, y a matar a su héroe para que nadie más lo retomara (claro, en la actualidad eso no es un inconveniente, o resucita como superhéroe Marvel, o como zombie, pero en aquella época, el año de Nuestro Señor Jesucristo de 1615)... El caso es que en los albores del cine, las pelis se hacían como pelis redondas y punto. Quizás porque se basaban en obras literarias o teatrales sin segundas partes, o porque las ganancias eran demasiado pequeñas como para pensar en estirar el asunto.

Probablemente, exceptuando las pelis hechas un poco a manera de series televisivas (por ejemplo, las chorradas de los Keystone Cops) y hasta donde mis investigaciones alcanzan, los pioneros en eso de desarrollar segundas partes de pelis derechamente pelis, fueron los Estudios Universal. Estos se habían forrado con sus pelis de monstruos en los '30s, explotando al máximo la por entonces novel tecnología del cine sonoro, pero el repertorio de monstruos se les acababa: ya habían rodado 'Drácula', 'Frankenstein', 'El Hombre Lobo' y 'El Hombre Invisible'. Así pues, ¿por qué no aprovechar el tirón que habían tenido las otras pelis, y rodar una secuela? Ignoro si es la primera secuela en la Historia del Cine, pero sí debe ser la primera secuela considerada como una peli que valga la pena recordar: 'La novia de Frankenstein', de 1935, fue la continuación de 'Frankenstein', a pesar de que en la anterior, el monstruo moría. Tanto éxito tuvo, que dejó legado en el idioma: mientras que Frankenstein es en realidad el doctor que inventa al monstruo (que en la novela original y en la peli de 1931 no tiene nombre), acá pasa a ser el nombre mismo del monstruo. Al año siguiente, en 1936, venía 'La hija de Drácula'. Ambas secuelas compartían el hecho de tener poco que ver con el material original, y eran invención completa de la calenturienta mente de los guionistas.

Con todo, la idea de hacer secuelas (y más tarde crear franquicias enteras) permanecía confinado en el ámbito de la serie B, en donde podían repetirse impunemente conceptos porque si la serie fracasaba, las pérdidas por costos presupuestarios serían mínimas. Las segundas partes tenían en común no seguir el título de la primera con numeración, como fue práctica posterior. Pero en los '70s llegó 'El Padrino' (1972). La peli tuvo tanto éxito de crítica (Oscares incluidos), y lo más importante, éxito monetario, que los productores decidieron ir a por la secuela. Para fuentes había material: un buen porcentaje de la novela de Mario Puzo (concretamente, toda la historia de la llegada de Vito Corleone a América y su ascenso al poder, cosas que aparecen en la novela pero no en la peli originaria de la franquicia) había quedado fuera de la peli original. De manera que la adaptaron, sacándose de la manga una historia con Michael Corleone ya como don de la mafia como contrapunto, y rodaron 'El Padrino II' (Mario Puzo, el novelista y guionista original, siguió a cargo; se dice que George Lucas, invitado a una exhibición especial, le dijo a Ford Coppola que descartara una de las dos pelis que tenía en 'El Padrino II', pero por desgracia Ford Coppola no le hizo caso). Aún tímidos, le pusieron 'The Godfather, Part II', sin atreverse a plantarle un '2' a secas, quizás para convencer a la audiencia de que la historia completa no había sido contada todavía (ignorando el hecho de que, en otro país anglófono al otro lado del charco como Inglaterra, ya existía un 'Quatermass 2', de ¡1957!). Después, en 1975, la timidez se fue cuando le clavaron derechamente un II romano a 'Contacto en Francia II'. Interesantemente, 'Contacto en Francia' es anterior a 'El Padrino', pero 'Contacto en Francia II' es posterior a 'El Padrino II'. Además se produjo una interesante situación en castellano: como en inglés 'El Padrino II' no tiene un número a secas, el honor de ser la primera segunda parte marcada con un simple número pertenece a 'Contacto en Francia II' ('The French Connection II'), mientras que en castellano, como se comieron el 'part' en 'Part II', el honor de ser la primera segunda parte con un simple número pertenece a 'El Padrino II', justamente...

Y ya no paró. Los '70s vieron el ascenso del cine blockbuster, y con esto la idea de llenarse los bolsillos con segundas partes era casi natural. De manera que en la segunda mitad de la década se habló como la cosa más natural, de continuaciones para 'Rocky' (1976) y 'La guerra de las galaxias' (1977). El caso de 'Superman' fue más escandaloso. Mario Puzo (¡el mismo de 'El Padrino'!) había escrito un extenso tratamiento de la historia, pero los productores decidieron que tenían una peli que se vendería sí o sí entre las manos, así es que lo partieron en dos. Por esta razón, para entender mejor el concepto de Mario Puzo respecto de Superman, es necesario ver de corrido 'Superman' y 'Superman II' (y si 'Superman II' es la versión director's cut de Richard Donner, que refleja más fielmente la visión de Donner/Puzo, tanto mejor), mientras que 'Superman III' es una peli completamente autoconclusiva en sí misma. Entre tanto habían llegado 'Rocky II' y 'El Imperio contraataca', y ya la cosa no paró. E incluso, cosa rara, empezó a hablarse de segundas partes que sí eran buenas, desde 'El Imperio contraataca' hasta 'The Dark Knight'. Con lo que, para defenderse de ser reclutado para una tercera del Batman 2000s, el director Christopher Nolan dijo sobre si alguien había escuchado de una TERCERA parte que fuera buena... (aunque al final, igual firmó).
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