13 octubre, 2010

Capablanca: el Mozart del Ajedrez, su invento para revolucionarlo y otras variantes

Capablanca: el Mozart del Ajedrez, su invento para revolucionarlo y otras variantes: "

Ahora que vamos a empezar el IV Torneo de Ajedrez en el foro he pensado dedicar un post a este noble deporte sobre el tablero y qué mejor forma de hacerlo que hablar del genial cubano José Raul Capablanca campeón del mundo entre 1921 y 1927 y que fue apodado el “Mozart” del ajedrez, de la variante que inventó y de otras que vinieron.


El ajedrez tradicional se juega en un tablero de 8×8, un total de 64 cuadrados (técnicamente “escaques”) en los cuales los dos ejércitos de blancas y negras constituidos por 8 peones, 2 torres, 2 caballos, 2 alfiles, reina y rey se baten en duelo por ver quién es capaz de ganar la cabeza del rey contrario. El modelo que se ve en la imagen se lo debemos a Howard Staunton, es el más habitual y el que se emplea en las competiciones oficiales.



Capablanca nació en La Habana en 1888 y a los cuatro años aprendió a jugar al ajedrez observando a su padre. A los 14 años quedó en cuarto lugar en el campeonato cubano de ajedrez y desde entonces participó en múltiples competiciones. Durante la Primera Guerra Mundial estuvo en Nueva York donde ganó varios torneos y se proclamó campeón del mundo derrotando a Emmanuel Lasker en 1921.


Ese año publicó su obra más famosa “Fundamentos del ajedrez” que ha sido considerada por muchos la mejor obra ajedrecística jamás escrita. Fue campeón hasta 1927 año en que cayó ante el ruso Alexander Alekhine tras 75 días y 34 enfrentamientos. Tras el movimiento 81 Alekhine recibió de manos del árbitro una carta escrita de puño y letra por Capablanca en la que le otorgaba la victoria.



Estimado Dr. Alekhine: Abandondo la partida. Es usted, pues, el campeón del mundo y lo felicito por su éxito”. Mis cumplidos a madame Alekhine. Cordialmente suyo, J.R. Capablanca.


Capablanca era un ajedrecista muy seguro de sí mismo y de las posibilidades que tenía un Gran Maestro. Estaba convencido de que el ajedrez se enfrentaba al problema a medio plazo de que todas las partidas entre Grandes Maestros acabarían en tablas debido a que ninguno se sobrepondría de forma clara. Cabe recordar que hablamos de los años 20-30 y que posteriormente hubo revoluciones de la mano de los maestros que vendrían como Botvinnik, Spaski, Fischer, Karpov


Capablanca, seguro de que el ajedrez estaba en crisis propuso una modificación sobre el ajedrez convencional introduciendo dos nuevas piezas: el canciller y el cardenal. Estas dos piezas serían mezclas de torre-caballo y de torre-alfil, respectivamente. Así nació el Ajedrez de Capablanca.


Para ello había que rediseñar el tablero quedando en 10×10 o 10×8 escaques. En este tablero los peones en la apertura pueden abrir avanzando tres casillas en lugar de las dos originales.


En la siguiente imagen se puede ver un ejemplo de tablero en 10×8 de Ajedrez Gótico, una variante americana del Ajedrez de Capablanca en el que las piezas se disponen según Torre – Caballo – Alfil – Reina – Canciller – Rey – cardenal – Alfil – Caballo – Torre.



Capablanca pensó que estas dos piezas no ortodoxas eran clave para impedir las tablas y para que los juegos fueran más espectaculares. El cardenal por ejemplo es capaz de dar mate estando solo en el tablero ante un rey.


Como variante, el Ajedrez de Capablanca no llegó a revolucionar nada. La idea del ajedrez de Capablanca no llegó a cuajar porque rápidamente se vió que la predicción de las tablas eternas que hizo el Gran Maestro cubano no llegó a suceder. Otras variantes del ajedrez como el ajedrez hexagonal de Gli?ski sí que han tenido más éxito, especialmente en Polonia, país natal de Gli?ski.



También existen otras variantes como el ajedrez para tres jugadores o incluso, para cuatro. Y como no, el Ajedrez 3D al que jugaba Spock.



O más recientemente, Sheldon Cooper y Leonard Hofstadter en The Big Bang Theory…



El Ajedrez 3D se compone de 3 tableros fijos de 4×4 escaques dispuestos en escalones y tres tableros adicionales de 2×2 que se pueden mover para atacar o usar como puente de un tablero fijo a otro. Estos tableros pueden colocarse por arriba o por debajo haciendo que alcance hasta 7 niveles. Las reglas desde luego son algo complicadas.


Seguramente en la cabeza del genio cubano no cabían todas las posibles combinaciones que se pueden hacer sobre este juego milenario que a día de hoy sigue ostentando una de las cumbres de los deportes de ingenio, destreza e inteligencia.


¡Que comience la partida!


Referencias


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