07 octubre, 2010

La convivencia religiosa en Líbano

La convivencia religiosa en Líbano: "

El Líbano es un pequeño país árabe cuyo tamaño es ligeramente inferior al de la comunidad autónoma de Asturias. Dentro de todos los países árabes, tiene la peculiaridad de ser el único cuya población históricamente no ha profesado la religión islámica, sino que ha sido en su gran mayoría cristianos maronitas.


Cuando nos hablan en las noticias del Líbano, de su pasado y de su historia, siempre aparecen en primera línea los conflictos que han minado la historia reciente del país. En estos conflictos cabe destacar las invasiones de Siria e Israel, la Guerra Civil Libanesa entre los años 1975 y 1990, o el recientemente más nombrado en los medios, el conflicto existente en la frontera sur entre Hezbolá y el ejército de Israel.



I: Bandera del Líbano

Pero lo que no muchos conocen del Líbano es la realidad interna y del día a día del país. Si bien al principio comentaba que históricamente Líbano ha sido un país en el que la religión mayoritaria ha sido el cristianismo católico maronita, la prosperidad de la región ha provocado con el paso de los años una fuerte inmigración de los países colindantes (fundamentalmente de Siria), consiguiendo que en la actualidad haya tantos musulmanes como cristianos viviendo en el país.


Ambas religiones, si bien están fuertemente enfrentadas en países como Estados Unidos, o se miran con gran recelo en Europa, en Líbano conviven en una armonía digna de ser exportada a los países donde la convivencia de religiones es un problema en el día a día.


St. John's church
II: Iglesia de St. John en Biblos

¿Entonces, por qué el Líbano es un país que se encuentra en continuos conflictos? Pues, obviando la guerra civil que enfrentó dos bandos católicos, todos los conflictos relacionados con el Líbano han sido conflictos territoriales que poco tienen que ver con la capacidad de su gente para convivir en perfecta armonía, dejando de un lado las diferencias históricas entre las religiones.


El Líbano tiene la suerte (o desgracia) de poseer las reservas de agua más importantes de todo Oriente Próximo. Esto lo convierte en un lugar estratégico cuya soberanía han envidiado durante años entre otros: sirios, iraníes e israelitas, con las consiguientes invasiones indiscriminadas, durante las que Europa y Estados Unidos han mirado a otro lado.


Mohammad Al-Amin Mosque
III: Mezquita de Mohammad Al-Amin Mosque en Beirut

Mientras tanto, los libaneses han seguido con su vida, siempre que se lo han permitido, en la que las divisiones religiosas que muestran las estadísticas, cada día más diversas, no suponen un problema en el día a día. Un país en el que las mujeres pueden decidir si lucir un sugerente escote o tapar su pelo con un pañuelo, sin miedo a que aquellos que pasean junto a ti te vayan a juzgar por ello.


Tengo la suerte de haber podido disfrutar de unas vacaciones en tierra de fenicios, donde un buen amigo me guió y mostró ante mis ojos un país muy distinto al que muestran los medios. Donde la gente únicamente busca vivir su vida, respetando a todos los que les rodean, donde unos se relacionan con otros sin las absurdas segregaciones confesionales que la intolerancia de muchos países nos muestran cada día. Un país que visité una vez, y que no tengo duda de volver a visitar.


Nota: Este artículo que llevaba tiempo con ganas de escribir forma parte de la iniciativa de Senovilla sobre el día 8 de Octubre de 2010 como el día de la convivencia en la blogosfera.


Más información sobre el Líbano




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